"No había agua caliente en la regadera, se tuvo que reportar al otro día por la mañana a Recepción porque ya era muy tarde en la noche.
Sólo proporcionaron una botella de agua, lo reporté y nos quedamos esperando que entregaran otra, mejor salí y se la pedí a una de las personas que arreglan los cuartos y me la entregó sin problemas.
El desayuno no tenía mucha variedad, los chilaquiles son totopos y uno les tiene que poner la salsa, de fruta sólo sandía y papaya.
A pesar de estar junto a la Avenida, no se escucha ruido por la noche."