"Las habitaciones son amplias y la cama es cómoda. La comida en general es buena y, considerando el precio, la experiencia es aceptable. Además, el agua de las albercas nunca está fría, lo cual es un punto positivo.
Sin embargo, hay varios aspectos que podrían mejorar:
• Alberca familiar: No la limpian durante el día. Había curitas y bichos muertos flotando, lo cual resulta poco higiénico.
• Alberca de adultos: Se encontraba más limpia, pero el servicio fue inconsistente. La mesera mencionaba que no podía acercar bebidas porque “no estaba permitido”, aunque a otros huéspedes sí les ofrecían ese servicio.
• Tiempos de servicio: Bastante lentos. Las bebidas pueden tardar al menos 30 minutos, y alimentos como papas hasta una hora.
• Infinity pool: El servicio aquí es notablemente mejor. Los meseros son más atentos y hay diferencias en la presentación (por ejemplo, el Clamato se sirve en un vaso distinto). Tiene un costo adicional de $250 por persona, pero ese monto se reembolsa en consumo.
• Atención del personal: Los bellboys destacan por su amabilidad.
• Elevadores: Uno suele estar fuera de servicio. Además, tienen olor a humedad, no cuentan con aire acondicionado y repiten la misma canción en loop.
• Desayuno: Los platillos son variados, aunque algo inusuales para la hora (por ejemplo, cerdo en salsa BBQ o arroz). El área de omelettes podría mejorar, ya que los ingredientes quedan crudos por la rapidez en la preparación.
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